Existe una larga discusión filosófica acerca de la Ética y los negocios. Inclusive de manera social en México se expresa comúnmente la idea de “el que no tranza no avanza”; esto tiene de trasfondo el punto que para ser exitoso financieramente uno debe hacer lo que sea necesario para lograrlo, una idea un tanto maquiavélica que justifica cualquier medio para llegar al fin. Ésta situación no necesariamente es cierta ni tampoco correcta, ya que existe la posibilidad de obtener el éxito en el mundo de los negocios y mantener la ética.

Uno debe cumplir con los valores tanto personales como con los valores de la empresa en la que laboras y los establecidos por la sociedad a la que perteneces. Esto no quiere decir que porque existe una práctica equivoca en el mundo de los negocios uno debe llevar también a cabo. Siguiendo este camino correcto, hará la trayectoria de creación y crecimiento del negocio de manera más lenta pero más duradera. “Vivir una vida ética no siempre es fácil, pero no debe ser tan complicado” (Menendez Gonzalez, 2012, pág. 10).

Debe existir un balance entre la maximización de resultados y beneficios con la búsqueda de la felicidad por parte de los colaboradores de la empresa, estos estando alineados a los valores de la organización. La importancia de establecer valores fundamentales para la empresa lo podemos ver en la hoja del plan estratégico que utilizamos en la metodología Gazellez. Son estos, los valores que establecemos, los que nos darán la pauta de cómo actuar en la toma de decisiones en todos los niveles de la empresa.

Por: Rony Zagursky

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