Todo dueño de negocio quiere que su empresa crezca de manera rápida, casi de manera espontanea. Pero el crecimiento debe ser controlado, porque depende de la capacidad de producción, el liderazgo, el talento que tienes en la organización, además de que el crecimiento este alineado a un plan estratégico y que cuentes con los recursos suficientes para sustentar ese crecimiento, es decir Flujo de Efectivo.

Una de las leyes de escalamiento de empresas es “growth sucks cash”, es decir, el crecimiento succiona el efectivo, ya que salvo unas cuantas excepciones en las cuales el crecimiento este financiado por tus clientes, crecer saldrá del flujo de efectivo de la organización, de financiamiento externo (bancos, nuevos accionistas, prestamos personales o tus ahorros).

El efectivo es el oxigeno de la organización, es esa capacidad de respuesta. Debes asegurarte de tener suficiente para tomar decisiones adecuadas. Piénsalo bien, ¿cómo son tus decisiones cuando tienes dinero guardado? ¿cómo son cuando no lo tienes?. Seguramente cuando no lo tienes, son decisiones mas desesperadas, menos pensadas, inclusive puedes llegar a tomar decisiones no adecuadas para el futuro, pero son necesarias para salir del “paso”, como dar descuentos de más anulando la rentabilidad, aceptar clientes con los cuales no te gusta trabajar y otros.

La rentabilidad del negocio es importante pero el flujo de efectivo es lo que lo mantiene vivo. El flujo de efectivo, también llamado flujo de caja, o cash flow en inglés, es la variación de entrada y salida de efectivo en un periodo determinado, es la capacidad de la empresa de cumplir con obligaciones.

El flujo de efectivo en la empresa es como el oxígeno en el cuerpo humano. Hagamos la prueba, respira hondo, ahora cuenta el tiempo que logras contener la respiración, te apuesto que no duraste más de 1 minuto conteniendo la respiración, en dado caso que hiciste el ejercicio. Pues en el negocio sucede lo mismo con el flujo de efectivo, el cual no hay que medirlo en pesos, sino medirlo en días, para poder calcular el tiempo que tu organización puede sobrevivir sin ingresos. Es decir, calcula cuanto tienes en bancos, fondos y otros de manera liquida, con los cuales puedas pagar tus gastos fijos y operativos, ya que en caso de que no haya ingresos a la organización, puedas continuar operando de manera regular.

Recuerdas la semana apocalíptica en la ciudad de Mexico del H1N1 a finales Marzo del 2009, donde la ciudad de paralizó por miedo a salir a las calles y ser contagiado por una especie de gripe. Pues en 15 días, miles de negocios cerraron por siempre debido a que no pudieron soportar 15 días sin ingresos. Este es un excelente ejemplo de mala planeación financiera y un muy mal flujo de efectivo en la organización.

Bajo la Metodología de Gazelles, que es una metodología de crecimiento organizacional de manera estructurada, se sugiere que tengas 6 meses de flujo de efectivo, si leíste bien, 6 meses de dinero guardado en el banco, fondos u otros que se puedan convertir de manera rápida a liquidez, Coincidencialmente, las empresas de outplacement (proceso de transición de salida de empleados de una empresa), sugieren a aquellos que piensan dejar su empleo para conseguir otro con mejores condiciones, o realizar su emprendimiento, que tengan dinero guardado en el banco que sustente el estilo de vida que tienen ahora durante 6 meses.

Mantener los flujos de efectivo muy bajos, generan un alto estrés en la organización y sobretodo a ti como dueño, porque eres tú quien no duerme cuando no hay dinero para pagar la quincena. Piénsalo bien, hay herramientas y estrategias para que tu empresa crezca de manera sana, Flujo de Efectivo es una de ellas.

El flujo de efectivo no solo es para eventualidades, sino también sirve para sustentar un crecimiento mas sano, construye de poco a poco ese flujo de efectivo, así como le aconsejarías a tu hijo que vaya ahorrando de a poquitos para cuando sea el momento adecuado.

Rony Zagursky

Business Coach

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