El mindfulness es una de las prácticas más antiguas del oriente, sirvió como base la medicina, profundas filosofías y estilos de pensamiento. Por su naturaleza y practicidad es una de las aportaciones más valiosas a nuestros ajetreados tiempos. ¿En qué consiste y porqué es vital incluir en la vida actual de los negocios?

El instituto de Mindfulness es por mucho más que una simple escuela de meditación, al convertirse en uno de los proveedores más importantes de Harvard, MIT, Oxford, la armada de los Estados Unidos y gran parte de las empresas más creativas de Silicon Valley; afirma la efectividad de la práctica y no sólo por los miles de métodos de concentración si no por saber colocar a los ejecutivos y CEO´s en lo que México llamamos “en el aquí y en el ahora”.

¿Cómo funciona la práctica de Mindfulness en la vida diaria de ejecutivo?

Desde el momento en que se aplica, el ejecutivo frena su mente, del estrés matutino que trae múltiples pendientes luchando por atención y solución, sin embargo, “parar la mente” busca generar un primer “silencio total”, que nos hace más perceptibles a lo que está sucediendo y cómo está sucediendo.

En este silencio el mindfulness vierte sus beneficios, en una atmósfera de claro entendimiento mutuo que permite:

  1. Tener una conversación enfocada y limpia de juicios que le resta objetividad y tiempo; e como tener una conversación sobre indicadores sin las innecesarias explicaciones o quejas.
  2. Percibir todo lo que está sucediendo y obtener una visión global, como cuando en una junta nos damos cuenta que todos se están viendo afectados por un problema en específico.
  3. Dejar fluir las emociones, ya que nos comunican lo que está sucediendo “por debajo del agua” de la conversación o de las situaciones.
  4. Lograr estados de creatividad e innovación, donde los ejecutivos alcanzan un nivel de conexión y pasión, como la sencilla plática de “ideas locas” libre de la presión por crear algo perfecto.

¿Cómo es posible iniciar prácticas de mindfulnees en mi negocio?

Implantar esta práctica inicia por adoptar una actitud de “saber estar” en cada situación para convertirlo en un momento valioso. Esta actitud se construye adoptando alguna de las siguientes prácticas:

  • Dejar el control excesivo, aceptar la vulnerabilidad y confiar en los otros
  • Aceptar que nada es definitivo o permanente, las situaciones buenas o malas vienen y van
  • Dejar ir o solucionar temas que generan fricción, perdonar es un acto que libera a quien lo hace
  • Quitarse la cualidad del perfeccionismo, hacer las paces con los errores es abrazar el aprendizaje
  • Lograr nuevamente el asombro, la sorpresa, la curiosidad y simpleza por disfrutar los detalles

Cuando un CEO ha entrado en contacto con el mindfulness, nos encontramos con empresas más enfocadas a objetivos claros, con equipos energizados y apasionados en temas específicos, hay menos errores, re-trabajos y sobre todo hay suficiente comunicación e interconexión entre líderes y colaboradores. El antiguo orienta se ha hecho muy presente y nos aporta las claves del éxito en su cultura.

 

Por David Maldonado Carbajal

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