Imagina que al día siguiente de haber participado en una competencia de triatlón, te despiertas con la llamada del doctor explicando que algo ocurre en tu interior, no estás tan sano como imaginabas, te deja pensando ¿cierto?. Lo mismo ocurre a las Empresas, al no percibirse síntomas aparentes sobre una potencial enfermedad interna, pueden confundir la ilusión de fortaleza externa con realidad, provocando que llegue al borde del precipicio o inclusive que caiga.

Así es como Jim Collins (2009) observa a “la decadencia institucional, como una enfermedad, que puede ser difícil de detectar pero fácil de curar en las primeras etapas o fácil de detectar pero difícil de curar en las etapas posteriores”.

La arrogancia, la indisciplina, la negación y aferrarse a la salvación son las principales características o síntomas invisibles que pueden llevar a tu Empresa a la rendición o muerte, aquí la gráfica de las Cinco Etapas del Deterioro en las Empresas,“Five Stages of Decline”:

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