Por: David Maldonado Carbajal

 

Cada día es más frecuente que en nuestro país haya más personas integradas a alguna actividad deportiva, ya sea correr, practicar gimnasio, bicicleta o natación están dando mucho de qué hablar. La práctica deportiva es una gran oportunidad para el negocio por los múltiples beneficios que le aporta al colaborador, desde una mejor actitud frente al reto, integración de hábitos más saludables y la construcción de una mentalidad dirigida al desempeño y al éxito.

En el reciente artículo “Cómo vencer el miedo a triunfar”, Alberto Calderón, entrenador del equipo olímpico mexicano de nado sincronizado, comenta sobre los elementos que debe tener una cultura de alto rendimiento en la persona o en el equipo, estos son:

  • Reconocer la propia contribución en el equipo. Esto implicar saberse valioso y parte de un todo.
  • Llenar de sentido y valor el trabajo. Es encender la pasión por lograr un objetivo que trasciende a uno mismo, que nos hace aprender y crecer.
  • Contar con un sólido sentido de superación. Es vivir con la actitud de querer ser más, de mantenerse en constante transformación de sí mismo y del mundo que le rodea.

Estos enfoques que habitan en los atletas son replicables en el negocio, porque nacen de la naturaleza de la persona y habitan en cada colaborador.

¿Cómo hacer efectiva la influencia del deporte en el negocio?

Muchas empresas integran a su plan de compensaciones la renta de un gimnasio, sin embargo, la mayoría que tienen este acceso no sabe cómo aprovecharlo y sólo destinan unos minutos que al final no generan un efecto.

Lograr que el deporte se filtre al negocio es un esfuerzo planeado y dirigido el cual se logra con estos primeros pasos:

  1. Hacer conscientes los beneficios del deporte. Mover o cambiar el cuerpo forma la disciplina, constancia, planeación, organización, autoestima, liderazgo y otros valores muy apreciados en el desempeño laboral.
  1. Definir y planear un reto. Tanto en el negocio como en el deporte se requiere de un objetivo claro y alcanzable, esto despierta el sentido de competencia, superación y accountability, esenciales para producir el resultado.
  1. Fomentar y motivar el progreso. Se trata de conservar la energía de la persona o el equipo durante el trayecto, haciendo énfasis en optimizar el desempeño.
  1. Reconocer los resultados. Que es retroalimentar positivamente el éxito obtenido, a esta altura la persona y a la organización ya está enriquecida, por lo tanto, es necesario reforzar la mentalidad y la cultura que lo logró.

Con la asesoría adecuada se podrán cubrir estos y muchos más pasos. Finalmente, nuestra intención es despertar la inquietud de acudir al deporte como un medio efectivo para desarrollar el negocio, desde la herramienta más poderosa que es el cuerpo hasta la conciencia más grande que concibe al equipo y su bien común.

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